*Fotos de Ajantha Abey y Ane Aranguren

El Deporte

¿Cómo? ¿Que todavía no sabes lo que es el quidditch? Pues si pretendes animar a tu equipo favorito en la próxima World Cup, más vale que entiendas de qué va este juego. El quidditch es un deporte creado en el año 2005 en la Universidad de Middlebury, en Estados Unidos, que combina elementos de destacados deportes como el Balonmano, el Rugby y el Balón prisionero, un deporte de contacto en el que la lucha cuerpo a cuerpo está muy presente, pero que tiene un componente táctico y una simbología que lo hacen único en el mundo.

Actualmente, el quidditch está presente en más de 40 países alrededor del mundo, según datos oficiales de afiliación a la International Quidditch Association, y desde su creación, ha experimentado un crecimiento constante, llegando a expandir su influencia al deporte universitario, jornadas de ocio juvenil y a la enseñanza básica en colegios.

Un equipo de quidditch está formado por 6 atletas en campo, que deben sostener en todo momento un tubo de plástico entre las piernas (llamado escoba) para poder interactuar con el juego, el cual hace las veces de handicap para impedir el movimiento de los mismos. Debido a la alta exigencia física, no hay límite de cambios, y cada equipo puede tener hasta un total de 21 personas dispuestas a jugar.

El objetivo de un partido es acabar con más puntos que el rival, y para ello, la forma básica de anotar consiste en pasar un balón de volley (llamado quaffle) a través de tres aros, alineados a distinta altura en el área del equipo rival. Para ello, la principal dificultad, además del físico del rival, inspirado en el Rugby, será la obligación de evitar ser contactado por alguno de las 3 pelotas de balón prisionero (llamadas bludgers), ya que ello supondrá la eliminación temporal del juego. Para ello, existen 3 jugadores encargados de anotar los goles (llamados chasers), uno encargado de defender aros (llamado keeper) y dos para manejar las bludgers y eliminar jugadores rivales (llamados beaters).

La segunda forma de obtener puntos para el equipo es mediante la captura de la snitch, una pequeña pelota de tenis que cuelga de la cintura de un jugador neutral, y cuya obtención supone 30 puntos adicionales, así como el final del partido. La snitch no entra en juego hasta el minuto 18, y es entonces cuando cada equipo suma un jugador adicional (llamado seeker), encargado de atraparla.

Como puede comprobarse, el quidditch es un juego que, a primera vista, puede resultar bastante caótico, pero que una vez controlado, puede generar grandes dosis de emoción. Asimismo, y al contrario de lo que la cultura popular mantiene, el quidditch ha sabido alejarse paulatinamente de su principal inspiración, que es el deporte homónimo practicado por magos en las novelas de Harry Potter.

En concreto, hoy en día el quidditch es un deporte con una gran cultura propia, entre la que destaca la inclusividad de géneros, y el extenso apoyo al movimiento LGTBI+ que ha buscado en todo momento atraer a todo tipo de personas a la práctica del deporte, y la generación de espacios de mutua convivencia y apoyo para la visibilizacion del mismo, en una cultura en la que predomina la segregación por géneros en el deporte.