Según las exigencias del actual Reglamento, un partido de quidditch debe disputarse en un terreno de juego de hierba, ya sea natural o artificial, con unas dimensiones de 60×33 metros o superior. Esto en la práctica equivale a obtener un campo de Fútbol 11, de Rugby o similar, para dibujar en su interior el contorno del mismo, al no existir campos específicamente diseñados para ello.

Partiendo de esta base, la zona de juego del campo se dibuja mediante un rectángulo de 60×33 metros, añadiendo en su interior las líneas que delimitan las áreas de cada equipo, así como el centro del campo, la posición de los tres aros y la ubicación inicial de las cuatro pelotas.

Una vez dibujada la zona de juego, para lo cual utilizaremos conos o spray de pintura sobre la hierba, delimitaremos el resto del espacio disponible, que pese a no ser el terreno de juego, debe de estar despejado, por exigencias del Reglamento, para ubicar los banquillos, siempre tras la línea del área respectiva; para las áreas de penalización, ubicadas a cada lado de la línea del centro del campo, en el mismo lado que los banquillos; y para la mesa, ubicada justo detrás de las áreas de penalización, siguiendo la línea del centro del campo.

A continuación, colocaremos el siguiente material:

AROS

A cada lado del campo se encuentran 3 aros de diferentes alturas: 0’91, 1’37 y 1’83 metros, respectivamente, y con un espacio entre ellos de aproximadamente dos escobas, 2’34 m. Dichos aros son el objetivo principal de anotación, así como servir de referencia para un jugador que ha sido noqueado.

Aunque no existe ninguna especificación concreta sobre el material a utilizar (siempre que no resulte peligroso) en la práctica la mayoría de postes suelen estar hechos de PVC, los aros de materiales plásticos flexibles, y las bases más adecuadas son planas y de madera.

Hay que tener en cuenta que la base debe garantizar la estabilidad del aro, y al mismo tiempo, no ser peligrosa para el jugador, por lo que el uso de bases de sombrilla demasiado aparatosas o construcciones hechas con tubos de PVC demasiado livianas para el viento suelen dar, a menudo, problemas.

ESCOBAS

Las escobas son palos rígidos, hechos de un material plástico como el PVC (se prohíbe expresamente la madera) con un tamaño de entre 81 y 106 centímetros. Deben existir tantas como jugadores vaya a haber, o como mínimo, 7 por equipo, de forma de cada persona en juego tenga la suya. En principio, todas las escobas a utilizar en un partido deben ser iguales, si bien el árbitro o la dirección del torneo puede permitir a un equipo traer sus propias escobas.

Una vez se ha entregado a ambos equipos un numero equivalente de escobas, el material restante, si hubiere, deberá quedar a disposición de la mesa, para proveer en caso de necesidad. Mientras tanto, jugadores y árbitros deberán controlar que no haya un número mayor de escobas, que de jugadores en campo, y que éstas, por rotura o deterioro, no se vuelvan peligrosas para el juego.

PELOTAS

En el Quidditch existen tres tipos de pelotas en juego:

Quaffle: La quaffle es una pelota ligeramente deshinchada de voleibol, cuyo objetivo es ser lanzada a atravesar los aros por cualquiera de su dos lados. Independientemente de quien lance el balón, si el juego está activo, se anota un gol en contra de los defensores del aro, existiendo los goles en propia puerta.

Bludger: La bludger es una pelota de balón prisionero o dodgeball ligeramente deshinchada, la cual usan los golpeadores para noquear a cualquier jugador en el campo. Cuando el lanzamiento impacta en un jugador contrario, el jugador es noqueado. Esto significa que deben desmontarse de su escoba, dejar caer cualquier balón que tuvieran y volver a tocar alguno de sus aros antes de volver a participar.

Snitch: La snitch es pelota de tenis que lleva un árbitro, conocido como “snitch runner”, a su espalda, colgando sobre una media o calcetín. Este árbitro tiene más privilegios a la hora del contacto físico y debe defender a toda costa la captura de la snitch.

Así pues, se deberán colocar las 5 pelotas a disposición de los jugadores, antes de iniciar el partido. La quaffle se coloca en uno de los puntos más cercanos al centro del campo, a una distancia de aproximadamente tres metros desde el punto central. Las 3 bludgers se colocan en los huecos restantes, a ambos lados de la línea del centro, a 3 y 9 metros, respectivamente, del punto central, de tal forma que las 4 pelotas estén a una distancia equivalente de 6 metros, entre sí.

La snitch, por su parte, va unida mediante velcro o un material equivalente a la parte posterior del pantalón del snitch runner. Si bien esta pelota no entrará en juego hasta el minuto 17 de partido, tiene que estar dispuesta e identificada, con carácter previo al inicio del mismo.

Finalmente, colocaremos una mesa con dos sillas, donde estarán ubicadas dos personas, encargadas de controlar el tiempo de juego y la redacción de todos los incidentes del partido (goles y sanciones) en el acta, respectivamente.

*Ilustraciones: Tristan Dück/ Deutscher Quidditchbund